Las 31 Escalas Sintéticas

















 
 

* El número total de escalas posibles es de 1.785, entre las pentáfonas y la dodecáfona, excluidas las 31 escalas excéntricas, por su inoperancia al estar constituidas por 26 escalas (20 pentáfonas y 6 hexáfonas) con un intervalo de 7 semitonos, y 5 escalas pentáfonas con un intervalo de 8 semitonos. La argumentación completa figura en Lêpsis, vol. II, pág. 38-39.

 

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A la memòria del Mestre

Patricio Galindo (1909-1975)

al 45è Aniversari de la seva mort

doncs el seu exemple va predisposar

el meu interès i estima per la investigació

 

LAS TRANSPOSICIONES LIMITADAS EN LA TEORÍA ESCALÍSTICA

 

En este trabajo abordaré el estudio del Profesor Olivier Messiaen, al que considero justa e indiscutiblemente el pionero de los teóricos en materia de modos sintéticos, y que con su Técnica de mi lenguaje musical se adentró en el estimulante campo de las escalas restringidas, pero aquí visto desde las conclusiones obtenidas y posteriormente publicadas en mi tratado Lêpsis vol. I, en donde dedico un apartado que contempla de forma exhaustiva lo que fue toda mi investigación completa acerca del estudio y clasificación de los modos de transposiciones limitadas, esa singularidad en el espectro escalístico (que contiene, a su vez, sorprendentes singularidades), generadores de toda una serie de escalas de propiedades excepcionales, lo que me ha permitido posteriormente confrontar las clasificaciones expuestas en ambos tratados, evidenciando las concordancias existentes y las divergencias que me propongo dilucidar en base a las constataciones objetivas alcanzadas, con la correspondiente validación de cada uno de los principios en los que se sustentan, confirmados por las verificaciones empíricas resultantes, priorizando siempre, y por razones obvias, los textos en los que se formulaban fundamentos teóricos, por encima de los ejemplos de aplicación, por tratarse éstos de invaluables consecuencias ulteriores a las tesis formuladas.

La materia contenida en este capítulo1, fue concebida exenta respecto al Tratado Lêpsis. Elaborada en principio como ensayo independiente, las referencias a él se incluyen como información adicional, aunque es innecesaria su consulta para la correcta comprensión del texto principal, pues contiene la información necesaria para que pueda ser abordada directamente como opúsculo autónomo.

LAS TRANSPOSICIONES LIMITADAS EN LA TEORÍA ESCALÍSTICA

El profesor Olivier Messiaen, en el capítulo dedicado a los Modos de transposiciones limitadas (Cap. XVI) de su tratado Técnica de mi lenguaje musical2 (aquí simplificado como TL), ofrece su visión acerca de los modos que clasifica como capaces de constituir escalas de transposiciones restringidas, y que en este trabajo someteré a estudio tras los resultados obtenidos en mis investigaciones al respecto, publicadas en Lêpsis [, pág. 408-415 (siempre referidas al vol. I, excepto cuando se indique lo contrario)], en donde se recogen mis conclusiones acerca del estudio y clasificación de la totalidad de los modos sintéticos, y de sus correspondientes escalas a las que dan lugar, en el ámbito que comprende desde las pentáfonas a la dodecáfona (en ambos tratados se coincide en excluir las escalas inferiores de 4, 3, 2 y 1 intervalos, por razones distintas). Comprobaremos las muchas concomitancias existentes entre los dos estudios, pero también las discrepancias que nos permiten llegar a conclusiones disímiles especialmente debidas a los distintos niveles de delimitación con que han sido considerados en ambos tratados. Para ello haremos referencia a los modos sintéticos clasificados (de entre los 145 modos existentes) por Messiaen, como M I, M II, ... , y por mí, como D I, D II, ...

Tras definir los modos de transposiciones limitadas (TL, pág. 87), afirma “Estos modos son tres, más otros cuatro que son seis veces transportables3 ...”, y aquí pretendemos mostrar, entre otras cosas, que, parafraseando dicha afirmación, se trata en realidad de que “estos modos son cuatro, más otros cinco que son seis veces transportables3 ...”, y la subsiguiente ampliación en el número de escalas que generan (hasta 30 de transposiciones limitadas).

ESTUDIO COMPARADO

Para clarificar concordancias y divergencias contenidas en las dos afirmaciones, realizaremos una confrontación entre ambas clasificaciones:

a) Se presenta en TL (pág. 87-88) y en (pág. 410), el primer modo con intervalos de un tono [M I - D I: secuencia 2; 1 escala], y el segundo, con secuencia de intervalos de semitono y tono [M II - D II: secuencia 1-2; 2 escalas], en coincidencia en ambos tratados (1ª, 2ª y 3ª escalas, pág. 27).

b) Antes de presentar el tercer modo, hagamos un pequeño inciso para advertir que en una lógica deductiva, antes de entrar en secuencias de tres intervalos podríamos seguir explorando las posibilidades obviadas y, efectiva- mente, observamos cómo la secuencia de semitono-semiditono (1-3), nos da paso a un nuevo modo igualmente de transposiciones limitadas, no clasificado en TL y contemplado en (pág. 410) como [D III: secuencia 1- 3; 2 escalas (4ª y 5ª escalas, pág. 27)]. Y ya no podemos seguir con secuencias de dos intervalos, pues las 1-4, 2-3, etc. no pueden estar contenidas un número exacto de veces dentro de la octava.

c) Aparece el tercer modo en TL (pág. 90) y (pág. 410) [M III - D IV: secuencia 2-1-1; 3 escalas], coincidente en ambos tratados, aunque con distinto orden para la clasificación general, lo que no será esencialmente significativo (6ª, 7ª y 8ª esc., pág. 27, etc ... siguiendo en las pág. 28 y 29).

d) Y tras ellos, se enuncian en TL y en los restantes modos. Así, el siguiente modo [M IV - D VIII: secuencia 1-1-3-1; 4 escalas], es coincidente, de- teniéndonos en este punto para contemplar el concepto aportado por el Profesor Messiaen con la denominación de “modo truncado”, y que es la razón por la que no ha contado con la posibilidad de un modo constituido por la secuencia 3-2-1, al considerarla truncada del M II [(2-1)-2-1], a pesar de que ésta nos proporciona “un nuevo modo sintético de transposiciones limitadas”, totalmente independiente de los restantes y con las mismas propiedades y prestaciones que ellos [D V: secuencia 1-2-3; 6 escalas]. También excluye el modo de secuencia 1-5, por los mismos motivos de considerarlo como modo truncado, excluido también en , pero aquí por dar lugar a una escala tetráfona, no contemplada, junto a las escalas de 3, 2 y 1 intervalos, por su exigua, incluso nula, operatividad (, pág. 396, notas no 1 y 2). Mantenido en TL el criterio de modo truncado, aplicado a la secuencia 3-2-1, debiera hacerse extensiva, consecuentemente, excluyendo a otros modos de la clasificación general que se encuentren en semejantes circunstancias; sin embargo a continuación (TL pág. 93) presenta el siguiente modo [M V - D VI: secuencia 1-4-1; 3 escalas], reconociendo, que su modo V ... es un modo IV truncado, [1-(1-3)-1], solo se legitima aquí su presencia porque engendra la fórmula melódica: (le sigue como ejemplo, un compás con la línea melódica:) sol, reb, si, do, fa#, si, fa, sol, fa#, do. Aquí presentamos nuestra mayor y más rotunda objeción, pues cualquier teorización debe ser en todo momento independiente de su aplicación posterior, ya que la reflexión teórica debe ser siempre necesariamente objetiva e igualmente evaluable para cualquier observador, independientemente de su posición estética y de su canon estilístico, mientras que su aplicación, por contra, estará en todo momento sometida a estos condicionamientos con resultados únicamente evaluables desde una óptica estrictamente subjetiva. Es por ello que la condición esgrimida de “modo truncado” no queda justificada en ningún momento como causa irrefutable para su posterior exclusión, ni siquiera es mantenida consecuentemente para su aplicación a los distintos casos que posteriormente se ven afectados, al quedar amparada por un confortable lecho de Procusto (pág. 88, nota 17), en el que se reajusta lo necesario para que encajen en él.

e) Siguen los dos tratados con absoluta coincidencia en los restantes modos: [M VI - D VII: secuencia 2-2-1-1; 4 escalas], [M VII - D IX: secuencia 1- 1-1-2-1; 5 escalas].

Creo interesante enfatizar que el Profesor Messiaen reconoció la existencia de dos aspectos perfectamente diferenciados que caracterizan la modulación a los que denominó (TL, Cap. XVII, pág. 98-99) “modulación de un modo a sí mismo”, haciendo referencia al paso entre dos escalas distintas que pertenecen al mismo modo y, por tanto, sin que se opere ningún cambio en él, y “modulación de un modo a otro modo”, cuando la evolución tiene lugar entre diferentes escalas provenientes de modos distintos y con la consiguiente diversificación de las valoraciones interválicas. En , se estudian las tres vertientes posibles: transpolación (ejem: LaM-ReM), extrapolación [ejem: LaM-Re dórico (mismo modo)] y modulación (ejem: LaM-Rem)5.

LOS MODOS SINTÉTICOS:
UNA SINGULARIDAD EN EL ESPECTRO ESCALÍSTICO 

Para demostrar cuál es la naturaleza de los modos sintéticos y sus es- calas generadas de transposiciones limitadas, detallamos los principios en los que se fundamentan; principios que fueron el resultado del estudio completo previo, y como consecuencia de las constataciones alcanzadas. Las definimos (, pág. 408) diciendo que: Escalas sintéticas son aquellas generadas por yuxtaposición/es de un mismo patrón de secuencia interválica, contenida un número entero de veces (nv) en la octava. Las disposiciones posibles (dp) en las que puede ser presentada una escala, será inversamente proporcional al número de veces que aparezca la secuencia que la constituye, y siempre igual o inferior a seis; el número de transposiciones6 posibles (tp) desde cualquiera de ellas será obviamente una menos que el de disposiciones y, por tan- to, igual o inferior a cinco. Sobrepasado este límite volverían a repetirse idénticas escalas, solo que partiendo de un grado distinto, por lo que al carecer de identidad propia únicamente podrán ser consideradas como simples escalas transferidas. El número de escalas implicadas (ei), será:

PRINCIPIOS FUNDAMENTALES DE LAS ESCALAS SINTÉTICAS

Tres principios axiomáticos rigen para la totalidad de las escalas sintéticas existentes en nuestro sistema musical temperado, contempladas entre las pentáfonas y la dodecáfona (, pág. 409):

- Primer Principio: Dentro de la octava, solo se pueden construir 31 escalas sintéticas: 24 asimétricas y 7 simétricas, distribuidas en 10 modos distintos.

- Segundo Principio: El número de disposiciones posibles de la escala, será siempre igual al número de semitonos que constituye la secuencia generadora. Así, por ejemplo, la escala 12121212, constituida por un patrón secuencial [1-2] de tres semitonos, que aparece cuatro veces ([1-2] 4)7, permite 3 disposiciones; la escala 131313, constituida por una triple secuencia ([1- 3] 3) de cuatro semitonos, permite 4 disposiciones; la escala 123123, constituida por una doble secuencia ([1- 2-3] 2)8 de seis semitonos, permite 6 disposiciones, etc.

- Tercer Principio: No puede haber escalas sintéticas entre aquellas constituidas por un número de notas que sea primo y, por tanto, indivisible en secuencias iguales.

LOS NUEVE MODOS
DE TRANSPOSICIONES LIMITADAS

Solo 30 escalas sintéticas, de las 31, gozan de la posibilidad de ofrecer transposiciones, ya que la dodecáfona, aunque es sintética por el hecho de estar constituida por la síntesis de ([1] 12) -de forma semejante a la hexáfona de tonos enteros (222222), que es la síntesis de ([2] 6)-, posee un solo patrón de secuencia y una única disposición, no permitiendo ninguna transposición de la misma, por lo que no se constituye en modo de transposición limitada9 (, pág. 409-411).

Por lo que contamos con 30 escalas sintéticas, 24 asimétricas y 6 simétricas, en 9 modos de transposiciones limitadas. Por su número de transposiciones, se clasifican en:

- Modo D I: 1 patrón secuencial. Secuencia generadora ([2] 6). TL: M I10

 - Modo D II: 2 patrones secuenciales. Secuencia genera- dora ([1-2] 4). TL: M II

- Modo D III: 2 patrones secuenciales. Secuencia genera- dora ([1-3] 3). TL: ---

- Modo D IV: 3 patrones secuenciales. Secuencia generadora ([1-1-2] 3). TL: M III11

- Modo D V: 6 patrones secuenciales. Secuencia generadora ([1-2-3] 2). TL: ---
- Modo D VI: 3 patrones secuenciales. Secuencia generadora ([1-1-4] 2). TL: M V
12
- Modo D VII: 4 patrones secuenciales. Secuencia generadora ([1-1-2-2] 2). TL: M VI13
- Modo D VIII: 4 patrones secuenciales. Secuencia generadora ([1-1-1-3] 2). TL: M IV14
- Modo D IX: 5 patrones secuenciales. Secuencia generadora ([1-1-1-1-2] 2). TL: M VII15

LAS TREINTA ESCALAS SINTÉTICAS DE TRANSPOSICIONES LIMITADAS

Están contenidas en los nueve modos de transposiciones limitadas. El orden de los modos ha quedado establecido, igualmente, priorizando el número de transposiciones posibles, de menor a mayor, y el de sus escalas, siguiendo el orden natural11 (, pág. 411- 415):

a) Con 2 disposiciones; 1 sola transposición posible desde cada escala.

- Modo D I:
1ª Escala: 222222; ([2] 6).
b) Con 3 disposiciones; 2 transposiciones posibles desde cada escala.

- Modo D II:
2ª Escala: 12121212; ([1-2] 4).
3ª Escala: 21212121; ([2-1] 4).
c) Con 4 disposiciones; 3 transposiciones posibles desde cada escala.

- Modo D III:
4ª Escala: 131313; ([1-3] 3).
5ª Escala: 313131; ([3-1] 3).
- Modo D IV:
6ª Escala: 112112112; ([1-1-2] 3).
7ª Escala: 121121121; ([1-2-1] 3).
8ª Escala: 211211211; ([2-1-1] 3).

d) Con 6 disposiciones; 5 transposiciones posibles desde cada escala.

- Modo D V:
9ª Escala: 123123; ([1-2-3] 2).

10ª Escala: 132132; ([1-3-2] 2).

11ª Escala: 213213; ([2-1-3] 2).

12ª Escala: 231231; ([2-3-1] 2).

13ª Escala: 312312; ([3-1-2] 2).

14ª Escala: 321321; ([3-2-1] 2).

- Modo D VI:
15ª Escala: 114114; ([1-1-4] 2).
16ª Escala: 141141; ([1-4-1] 2).
17ª Escala: 411411; ([4-1-1] 2).
- Modo D VII:
18ª Escala: 11221122; ([1-1-2-2] 2).

19ª Escala: 12211221; ([1-2-2-1] 2).

20ª Escala: 21122112; ([2-1-1-2] 2)16.

21ª Escala: 22112211; ([2-2-1-1] 2).
- Modo D VIII:
22ª Escala: 11131113; ([1-1-1-3] 2).

23ª Escala: 11311131; ([1-1-3-1] 2).

24ª Escala: 13111311; ([1-3-1-1] 2).
25ª Escala: 31113111; ([3-1-1-1] 2).
- Modo D IX:
26ª Escala: 1111211112; ([1-1-1-1-2] 2).

27ª Escala: 1112111121; ([1-1-1-2-1] 2).

28ª Escala: 1121111211; ([1-1-2-1-1] 2).

29ª Escala: 1211112111; ([1-2-1-1-1] 2).

30ª Escala: 2111121111; ([2-1-1-1-1] 2).

 

ESCALAS SINTÉTICAS PUENTE

Entre las treinta clasificadas, existen cinco escalas sintéticas de transposiciones limitadas, contenidas en tres modos, capaces de servir de conexión hacia otras veintinueve escalas no sintéticas con las que presentan el mismo modo. Son las Escalas sintéticas puente, precisamente las que aparecen en los tres primeros modos de transposiciones limitadas, ocupando las cinco primeras posiciones, distribuidas como tres hexáfonas: 222222, 131313 y 313131, y, entre ellas, dos octófonas: 12121212 y 21212121 (, pág. 414- 415).
- La relación entre hexáfonas y pentáfonas la establece la escala sintética hexáfona 222222 con su enlace con cualquiera de las cinco escalas pentáfonas: 22224, 22242, 22422, 24222, 42222.
- Las dos escalas sintéticas 131313 y 313131, con las diez pentáfonas: 13134, 13143, 13413, 14313, 31314, 31341, 31431, 34131, 41313, 43131.
- Las dos escalas sintéticas octófonas 12121212 y 21212121, con las catorce heptáfonas: 1212123, 1212132, 1212312, 1213212, 1231212, 1321212, 212 1213, 2121231, 2121321, 2123121, 2132121, 2312121, 3121212, 3212121.

Aplicando el proceso de cuantificación interválica, al estudiar el conjunto de intervalos resultantes que son generados desde cada una de las estructuras (LÊ II, pág. 33-36), comprobamos su convergencia:

1º) Intervalos resultantes a los que puede dar lugar la octófona [:12121212:]

- De 2m (intervalos existentes de 1 semitono) y 7M (intervalos existentes de 11 semitonos):
2m: [12121212], [12121212], [12121212], [12121212]} 4

7M: [12121212]17, [12121212:], [12121212:], [12121212:]} 4

- De 2M (intervalos de 2 semitonos) y 7m (intervalos de 10 semitonos):

2M: [12121212], [12121212], [12121212], [12121212]} 4
7m: [12121212], [12121212:], [12121212:], [12121212:]} 4

- De 3m (intervalos de 3 semitonos) y 6M (intervalos de 9 semitonos):

3m: [12121212], [12121212], [12121212], [12121212], [12121212], [12121212], [12121212], [12121212:]} 8
6M: [12121212], [12121212], [12121212], [12121212:], [12121212:], [12121212:], [12121212:], [12121212:]}8
- De 3M (intervalos de 4 semitonos) y 6m (intervalos de 8 semitonos):

3M: [12121212], [12121212], [12121212], [12121212:]} 4

6m: [12121212], [12121212], [12121212:], [12121212:]} 4
- De 4j (intervalos de 5 semitonos) y 5j (intervalos de 7 semitonos):

4j: [12121212], [12121212], [12121212], [12121212:]} 4 5j: [12121212], [12121212], [12121212:], [12121212:]} 4

- De 4+/5- (tritono, intervalos de 6 semitonos):
4+/5-: [12121212], [12121212], [12121212], [1212121 2], [12121212], [12121212:], [12121212:], [1212121 2:]} 8

Es decir, de 2m y 7M: 8; de 2M y 7m: 8; de 3m y 6M: 16; de 3M y 6m: 8; de 4j y 5j: 8; de tritono: 8. Simplificando, para evitar así la duplicidad que supone la cuantificación de un intervalo y el de su complementario, la proporción 8/8/16/8/8/8 en la que participan todos los intervalos posibles, desde 2m hasta 4+/5-, queda: 4/4/8/4/4/4, que constituirá el modelo de cuantificación interválica de la escala18.

2º) Intervalos resultantes a los que puede dar lugar la heptáfona [:1231212:]
- De 2m/7M: [1231212], [1231212], [1231212]} 3
- De 2M/7m: [1231212], [1231212], [1231212]} 3

- De 3m/6M: [1231212], [1231212], [1231212], [123121 2], [1231212], [1231212:]} 6

- De 3M/6m: [1231212], [1231212], [1231212:]} 3

- De 4j/5j: [1231212], [1231212], [1231212:]} 3
- De 4+/5-: [1231212], [1231212], [1231212], [1231212], [1231212:], [1231212:]} 6

La proporción en la que participan todos los intervalos posibles, desde 2m hasta 4+ -teniendo en cuenta que hemos ponderado solo los intervalos simples (no sus complementarios) y, como hemos advertido, el tritono seguirá siendo considerado en la mitad de su valoración-19, configurará su modelo de cuantificación que vendrá expresado por 3/3/6/3/3/3, lo que nos permite constatar ya en un primer momento la proporcionalidad en la intervención de los distintos intervalos en ambas escalas, octófona [12121212] y heptáfona [123 1212]. Para acreditar esta circunstancia, recurrimos a operar con el factor de proporcionalidad (LÊ II, pág. 30-31, y notas), que es el que permite enfrentar y comparar modos con distinto número de intervalos, teniendo en cuenta que para las pentáfonas es fp = 10; hexáfonas: 6,666; heptáfonas: 4,761; octófonas: 3,571; eneáfonas: 2,777; decáfonas: 2,222; endecáfonas: 1,818; dodecáfona: 1,515; y con ello podremos conocer la proporción en la que intervendrá cada intervalo constitutivo cuando se utilice en la praxis compositiva una escala en concreto, al ser el producto del modelo de cuantificación interválica por el factor de proporcionalidad; así la octófona: 4/4/8/4/4/4 x 3,571 = 14,3% 2m-7M / 14,3% 2M-7m / 28,6% 3m-6M / 14,3% 3M-6m / 14,3% 4j-5j / 14,3% 4+; por otro lado, la heptáfona: 3/3/6/3/3/3 x 4,761 = 14,3% 2m-7M / 14,3% 2M-7m / 28,6% 3m-6M / 14,3% 3M-6m / 14,3% 4j-5j / 14,3% 4+, o como representamos a los indicadores interválicos del modo en las Tablas en (Tabla Distributiva, pág. 507, fila 7ª derecha), de forma abreviada: 14,3/ 14,3/28,6/14,3/14,3/14,3. Lo que nos demuestra que ambas estructuras, 12121212 y 1231212, son coincidentes en un mismo modo, el clasificado en como modo no 76.

Igualmente podríamos proceder con las restantes escalas puente y comprobaríamos su conexión por el hecho de compartir el mismo modo. Como último ejemplo, que pueda colaborar a la consecución de una exposición suficientemente documentada para su mejor comprensión, aplicaremos el proceso de cuantificación interválica a la hexáfona 313131 con una de las pentáfonas con las que está relacionada: la 13143.

1º) Intervalos resultantes a los que puede dar lugar la hexáfona [:313131:]

- De 2m/7M: [313131], [313131], [313131]} 3 - De 2M/7m: [313131]} 0
- De 3m/6M: [313131], [313131], [313131]} 3

- De 3M/6m: [313131], [313131], [313131], [313131], [313131], [31313 1:]} 6

- De 4j/5j: [313131], [313131], [313131:]} 3 - De 4+/5-: [313131]} 0

Es decir, de 2m y 7M: 3; de 2M y 7m: 0; de 3m y 6M: 3; de 3M y 6m: 6; de 4j y 5j: 3; de tritono: 0. Por lo que la participación de todos los intervalos posibles, desde 2m hasta 4+/5-, queda: 3/0/3/6/3/0, que constituirá el modelo de cuantificación interválica de esta escala hexáfona sintética puente.

2º) Intervalos resultantes a los que puede dar lugar la pentáfona [:13143:]

- De 2m/7M: [13143], [13143]} 2
- De 2M/7m: [13143]} 0
- De 3m/6M: [13143], [13143]} 2

- De 3M/6m: [13143], [13143], [13143], [13143:] } 4 - De 4j/5j: [13143], [13143]} 2
- De 4+/5-: [13143]} 0

Quedando evidenciada la proporcionalidad en la intervención de los distintos intervalos en ambas escalas, hexáfona [313131] y pentáfona [13143], por la coincidencia en su modelo de cuantificación 2/0/2/4/2/0. Recurriendo al factor de proporcionalidad que, como hemos dicho, para las pentáfonas es fp = 10, y para las hexáfonas fp = 6,666. Así la hexáfona: 3/0/3/6/3/0 x 6,666 = 20% 2m-7M / 0% 2M-7m / 20% 3m-6M / 40% 3M-6m / 20% 4j- 5j / 0% 4+. Por otro lado, la pentáfona: 2/0/2/4/2/0 x 10 = 20% 2m-7M / 0% 2M-7m / 20% 3m-6M / 40% 3M-6m / 20% 4j-5j / 0% 4+, o como representamos a los indicadores interválicos del modo en las Tablas en (Tabla Distributiva, pág. 508, fila 18ª derecha), de forma abreviada: 20/00/20/40/20/00. Lo que nos permite comprobar que ambas estructuras, 313131 y 13143, son coincidentes en un mismo modo, el clasificado en como modo nº14 (pueden consultarse otros procesos semejantes en cap. II20).

Concluimos este estudio reafirmándonos en la aseveración con la que lo iniciábamos, y que era lo que pretendíamos demostrar en relación con los modos sintéticos, y es que “estos modos son cuatro, más otros cinco que son seis veces transportables”3, totalizando nueve modos, de entre los 145 modos existentes, y la subsiguiente ampliación en el número de escalas por ellos generadas que nos permite afirmar que, de entre las 1.785 escalas posibles en el sistema occidental temperado, comprendidas entre las pentáfonas y la dodecáfona, existen en total 30 escalas sintéticas con transposiciones limitadas.

 

NOTAS:

1. Registros en Propiedad Intelectual:
- 09/2006/2727
- 09/2018/547

2. Olivier Messiaen. “Técnica de mi lenguaje musical”, Ediciones Musicales Alphonse Leduc et Cie. Traducción: Daniel Bravo López.

3. “Seis veces transportables...”: se trata más bien de seis disposiciones posibles, cinco veces transportables desde cada una de ellas (consultar nota nº 6).

4. Al igual que las bondades de las escalas mayor y menor no podríamos haberlas inferido tras la audición de una determinada fórmula melódica concreta, ya que, como la historia ha demostrado, han servido por igual tanto para la creación de las más excelsas melodías, como para el soporte de las tonadillas más deplorables.

5. LÊ I, pág. 140, 147 y 149; y LÊ II, pág. 47, 50 y 53, respectivamente.

6. Llamamos disposición, a cada una de las distintas alturas en las que permite ser representada una escala concreta, y, transposición, al proceso en el que se transporta una misma escala a las distintas alturas para alcanzar las disposiciones posibles (, pág. 35-36, nota nº 22), por lo que una escala genérica, no sintética, cuenta con doce disposiciones potenciales, y desde cada una de esas alturas específicas se pueden realizar once transposiciones hacia las restantes posibles. Igualmente sucede con las escalas sintéticas, pero estas, limitadas a su ámbito restringido.

7. El patrón de secuencia es el caso particular de una secuencia generadora. De forma que, en este mismo ejemplo, la secuencia generadora sería una ([1,2] 4), mientras que los patrones secuenciales posibles contenidos en ella serían dos: ([1-2] 4) y ([2-1] 4). En este conjunto, el producto entre el número de semitonos contenidos en la secuencia (en el ejemplo, tres semitonos) y el número de veces que aparece (cuatro) será siempre (y necesariamente) igual a la constante doce, es decir, al número total de semitonos que constituyen la octava.

8. Cualquier patrón de secuencia obtenido por la combinación interna entre los conjuntos de semitono/s que constituyen la secuencia generadora, dará lugar siempre a diferentes escalas sintéticas: ([1-3-2] 2) = 132132; ([2 -1-3] 2) = 213213; ([3-1-2] 2) = 312312; ... etc., pertenecientes al mismo modo.

9. A nivel teórico, y para que, además, no acabe perdiendo por desuso su reconocimiento como escala sintética, preferimos considerar la escala dodecáfona como el Modo 0, por ser la única sintética que no permite transposición alguna (, pág. 410).

10. Recordemos que TL: M I, se leerá: también clasificado como el Modo I en el tratado del Profesor Messiaen.

11. Modo clasificado por Messiaen como Modo III; utiliza sin embargo como punto de partida la escala 211211 211, de patrón secuencial ([2-1-1] 3). En nuestro caso, y sin que esto suponga una corrección significativa, nos ha parecido más conveniente partir siempre de escalas como la 112112112, de patrón secuencial ([1-1-2] 3) como secuencia generadora, por pura coherencia matemática, ya que cuando tomamos una secuencia, por ejemplo, 123 45 con orden natural, se constituye en la permutación principal, de modo que sus derivados, como 43152, exponen con claridad sus mutaciones; así, el 4 y 3 forman una inversión (de seis posibles), el 4 y 5 una sucesión (de cuatro), etc. Una reflexión semejante será igualmente aplicable a los modos D VI, VII, VIII y IX.

12. TL: M V: 141141, ([1-4- 1] 2).

13. TL: M VI: 22112211, ([2- 2-1-1] 2)

14. TL: M IV: 11311131, ([1- 1-3-1] 2).

15. TL: M VII: 1112111121, ([1-1-1-2-1] 2).

16. Utilizada por Ramón Barce como Modo IV de su Sistema de Niveles (R. Barce. Fronteras de la Música, pág. 97-98). En este modo, el nº 106 de la Tabla general (LÊ, pág. 476), compuso 12 Preludios (con las 6 escalas posibles y sus 6 transferidas) de los 48 Preludios para piano. Por otra parte, la coincidencia estructural de sus Modos II y III mantendría a sus respectivos 24 Preludios en el mismo modo, el nº 129 de la Tabla (, pág 486), quedando los 12 restantes de su Modo I, en el modo nº 139 de ella (, pág. 492). Fundamentos Matemáticos de la Escalística Tradicional, de J. Darias, en J. Ruvira, Javier Darias, Obra de Composición e Investigación Musical, pág. 31-40.

17. El número en negrilla indica el dígito por el que comenzamos a contar los semitonos siguiendo, en sentido dextrógiro, una sucesión que es también circular (:).

18. Se ha comprobado (innecesariamente) en los dos pares, 2m y 7M, 2M y 7m, 3m y 6M, etc., tan solo para mostrar que siempre deberán coincidir ambos, es decir que, para operar, será suficiente calcular directamente solo el intervalo más pequeño (2m, 2M, 3m, etc.) lo que evitará el tener que simplificar, reduciendo posteriormente a su mitad los valores alcanzados, tal y como procederemos en los casos siguientes, teniendo en cuenta que, a pesar de ello, el resultado obtenido para el intervalo de tritono (4+/5-) de 6 semitonos, siempre deberá dividirse por 2, dada la duplicidad que necesariamente se provoca, debida a la circunstancia de ser él mismo, su propio complementario.

19. Para conocer la incidencia y repercusión que deviene del conocimiento de los indicadores interválicos del modo, convendría recurrir a LÊ I, pág. 128-129, LÊ II, pág. 30, nota nº 15b, pág. 31-36, pág. 255- 256 y notas correspondientes.

20. Otros dos ejemplos, con las escalas 1,1,1,1,2,2,1,3 y 1,1,1, , (, pág. 408-415). 2,1,1,2,3, en pág. 45 y 46.

 

TEXTOS CITADOS

Barce, Ramón. Fronteras de la Música. Edita Real Musical. Madrid, 1985. Darias, Javier:

-Lêpsis, volumen I. Técnicas de Organización y Control en la Creación Musical. 1ª Edición 2006 / 2a Ed. 2018 (Digital).

-Lêpsis, volumen II. Hacia una Teoría Escalística Unificada. 1a Edición 2012 / 2ª Ed. 2019 (Digital).
Ediciones Quiroga (EMEC), Madrid.

Messiaen, Olivier. Técnica de mi Lenguaje Musical, Ediciones Musicales Alphonse Leduc et Cie. Traducción: Daniel Bravo López. París, 1993.

Ruvira, Josep. Javier Darias, Obra de Composición e Investigación Musical. Colección Contrapunto nº 1. Edita Generalitat Valènciana. Conselleria de Cultura. València 1990.